Yo de ti, me tomaría en infusión.
No dejes que hierva, solo deposítame en agua caliente y retírame enseguida del fuego. Me dejas reposar unos minutos y lista.
Tengo múltiples propiedades -no, ninguna casa- pero soy digestiva y a ratos expectorante. Buenísima contra el dolor de garganta; todo un superalimento.
Parece obvio, pero hay que especificarlo: no contengo gluten ni lactosa. Algunas trazas de frutos secos, pero apenas perceptibles.
Te recomendaría añadir un poco de leche en el fondo de la taza antes de servirme, así la nube que se forma adquiere un dibujo más interesante y la fusión con el agua es total.
Avisa cuando vayas a apoyar tus labios en el borde del tazón, no me quiero perder ese momento. Y por favor, tómame a tragos lentos, nada de engullirme.
Aprovéchame bien.
De nada, cielo.