Manifiesto para una deconstrucción controlada.

Conocemos lo que nos remueve por dentro, porque viene de siglos. Se nos hace pues necesario y urgente reconducirnos, romper inercias, pero también dejar de poner bombas en nuestras vidas cuya detonación no estemos preparadas para sostener.

Congeladas no nos servimos, tenemos que provocar el deshielo aceptando el agua caliente y disfrutando del proceso, pasar a estado líquido y chapotear en nosotras.

No nos queremos sufrientes, mujeres bola, pero tampoco víctimas de una felicidad impuesta que pagar a plazos. No queremos batallar en nuestro cuerpo las violencias que generamos a través del discurso, arrancándonos las capas con los dientes, con prisa y posmodernidad.

Primero el cuerpo, luego la idea; y que la palabra sea cuerpo y no un arma de la mente para autolesionarnos. Albergar las palabras en riñones, hígado, estómago. Palabras-estría, palabras-membrana, palabras-lágrima.

Texto creado en el taller de escritura colectiva “Autor-izarnos” facilitado por Eva Fernández.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s