Llorona

                                                                                  A Eva.

No sé si llamar fe a lo que tienes tú con las palabras.
Diría más bien que amas lo que no nos han dejado decir;
ese tesoro que ahora buscas
llorando de dicha a ojos llenos.
Tú, llorona, que me limpias la vida.

Haría un inventario con nuestros hallazgos:

Pensar juntas en crudo, sin frituras ni condimentos.
Imaginar precioso y hacer fuerza para que suceda
mientras lanzamos huesos de aceituna por la boca.

Poner tantas bombas en nuestras vidas
y contemplar juntas la detonación
fascinadas por el espectáculo.

Contarnos después los miles de fragmentos ocurridos
los colores y texturas, cada roce,
las heridas.

Manosear lo precario
hasta ablandar su nombre, dices.
Reír lo viejo
bailar los márgenes
acariciar lo inservible
acoger lo despreciado con tanto amor.

Y llueven tus ojos mientras nos convocas
al fuego de la letra, al doble salto.
A esa vida que, llorando, creas.

Marina

La extinción del contrato por voluntad del empresario. Causas del despido disciplinario. Marina toma apuntes en su libreta y me mira desde su asiento con los ojos muy abiertos. En la lista de clase su nombre es Jose, para sus compañeros del ciclo de Mantenimiento electrónico es Jose, Jose pone en su DNI. La impugnación del despido; contenido y forma del finiquito. Ayer vino a hablar conmigo y me dijo que va a comenzar la hormonación en diciembre, y en dos años la operación de reasignación de sexo. Si quiero ya puedo llamarla Marina. El despido objetivo: causas y consecuencias; los Expedientes de Regulación de Empleo. Todavía no lo sabe nadie en el instituto; mañana se lo dirá al tutor y lo hará público en clase, y quiere que le ayude con la explicación. Miro al grupo, calibro el efecto que tendrá la noticia sobre esos veinteañeros con mono azul. Claro que lo haré. Nudo en el estómago. El Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación. Los Juzgados de lo social. A mí lo que me nace es disuadirla de la operación, decirle que no va a ser menos mujer por conservar sus genitales, que no hace falta, que…La resolución del conflicto colectivo. El Tribunal de Arbitraje Laboral. Creo que Marina nota mi preocupación y me sonríe desde el fondo de la clase. Respiro hondo, me relajo, me alegro de poder estar ahí, acompañando, la vida colándose por la puerta del aula. Suena el timbre.

El placer de des-nudarse

Lo intentó saboreando el café con leche caliente, la compota dulce y suave. Miró el juego de reflejos del sol sobre el lomo de la gata. Concentró la vista en la montaña, el verde intenso. Probó incluso con el canto de los pájaros, con la música…

Volvió a la cama con desánimo. De camino cogió un libro y leyó el relato Biografía de una mosca, de Millás.

Lo estaba acabando cuando el sol empezó a iluminar sus pies, que parecieron cobrar vida; sonrió. Se levantó y miró largamente su imagen en el espejo, el corazón bombeando. Dio tres vueltas por el pasillo, se estiró. Acarició a las gatas. Lloró larga y suavemente. Por fin, el nudo se había deshecho.